ABIERTO PLAZO EXTRAORDINARIO DE SOLICITUD DE ADMISIÓN. PLAZAS VACANTES EN CASA DE NIÑOS

domingo, 8 de marzo de 2026

DÍA DE LA MUJER. 8 MARZO

 

Si nos paráramos a pensar en lo que aprendimos en la escuela, nos vendrían a la mente nombres de hombres, fechas importantes y grandes batallas. Nos enseñaron reyes, exploradores, científicos y líderes. Sin embargo, muchas de nosotras y nosotros crecimos sin encontrar en esos libros los nombres, las historias y los logros de tantas mujeres que también transformaron el mundo.

No nos enseñaron a vernos en esas páginas, ni a reconocernos en muchos de los inventos, descubrimientos, obras artísticas o avances sociales que hoy forman parte de nuestra vida. Y, sin embargo, las mujeres siempre han estado ahí: investigando, creando, cuidando, liderando, imaginando futuros distintos.

Por eso hoy queremos proponeros una pregunta sencilla, pero con una respuesta infinita: ¿Qué mujer te hubiera cambiado la vida si la hubieras estudiado en el colegio?

Quizá una científica que despertara tu curiosidad por el mundo. Quizá una artista que te animara a expresarte sin miedo. Quizá una deportista que te mostrara que el esfuerzo y el talento no tienen género. O quizá una mujer de tu propia familia, cuya historia nunca apareció en un libro, pero que ha sido ejemplo de valentía, trabajo y amor.

Nombrar a las mujeres no es una cuestión de nostalgia ni de moda. Es una forma de mirar la historia con más verdad. Es reconocer que el conocimiento, la cultura y el progreso han sido construidos por muchas manos diferentes.

En la educación infantil comenzamos a construir la forma en que niñas y niños miran el mundo y se miran a sí mismos. Cuando ampliamos los referentes que les mostramos, cuando incluimos historias diversas y visibilizamos a mujeres que han contribuido al bienestar común, estamos abriendo más posibilidades para todas las personas.

La infancia necesita saber que pueden ser lo que sueñen. La infancia necesita aprender que el talento, la inteligencia, la creatividad y el liderazgo no pertenecen a un solo género. Y todas las criaturas necesitan crecer con una visión del mundo más completa, más justa y más real.

Educar en igualdad también significa esto: contar historias donde todas las personas tengan lugar.

Porque cuando nombramos a quienes durante mucho tiempo quedaron en silencio, no solo estamos recordando el pasado. Estamos reparándolo. Y, al mismo tiempo, estamos ayudando a construir un futuro en el que cada niña y cada niño pueda imaginar su propio camino sin límites.

Para seguir compartiendo estas historias también en casa, os dejamos algunas propuestas de lectura que pueden ser un buen punto de partida sobre mujeres valientes, diversas e inspiradoras:

-          Rosa Caramelo

-          Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes: Mi primer libro de mujeres extraordinarias

-          Daniela pirata

-          Las princesas también se tiran pedos

-          Las princesas que cambian cuentos

No hay comentarios:

Publicar un comentario